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DividendsWiki Por Dividendos

Yield on Cost

"Rentabilidad sobre coste: dividendo anual calculado sobre el precio original de compra, no sobre la cotización actual."

Yield on Cost

El yield on cost, o rentabilidad sobre coste, mide la rentabilidad por dividendo que obtienes respecto al precio que pagaste originalmente por una acción. Es una métrica muy usada por inversores en dividendos porque ayuda a ver cómo ha evolucionado la renta pasiva generada por una posición a medida que la empresa aumenta sus pagos.

A diferencia de la rentabilidad por dividendo actual, que se calcula con el precio de mercado de hoy, el yield on cost usa tu precio de compra. Por eso responde a una pregunta distinta: cuánto dividendo anual genera ahora mi inversión en relación con el capital que puse al principio.

Fórmula del yield on cost

La fórmula básica es:

Yield on cost = dividendo anual por acción / precio de compra por acción

Si compraste una acción a 40 euros y la empresa paga 1,20 euros de dividendo anual, tu yield on cost inicial es:

1,20 / 40 = 3%

Si años después el dividendo sube a 2,00 euros por acción, tu yield on cost pasa a ser:

2,00 / 40 = 5%

Tu rentabilidad sobre coste ha aumentado porque la empresa reparte más dividendo sobre el mismo precio original que pagaste.

Diferencia con la rentabilidad por dividendo actual

La rentabilidad por dividendo actual usa el precio de mercado actual:

Rentabilidad actual = dividendo anual / precio actual de la acción

Siguiendo el ejemplo anterior, si la acción cotiza ahora a 80 euros y paga 2,00 euros al año, la rentabilidad actual es:

2,00 / 80 = 2,5%

En cambio, tu yield on cost sigue siendo 5% porque tu coste original fue 40 euros. Esto muestra por qué ambas métricas pueden contar historias diferentes. Una mira tu experiencia histórica como inversor; la otra mira la oportunidad disponible hoy para cualquier comprador.

Para qué sirve

El yield on cost es útil para medir el crecimiento de los ingresos por dividendos dentro de una cartera. Si una empresa aumenta el dividendo durante muchos años, una compra que parecía ofrecer una rentabilidad modesta puede acabar generando una renta muy atractiva sobre el capital inicial.

También ayuda a mantener una perspectiva de largo plazo. Un inversor que compró una empresa de calidad a buen precio puede ver cómo su flujo de caja crece sin tener que aportar más dinero. En estrategias de dividend growth investing, esta métrica permite visualizar el efecto combinado de comprar bien, mantener y reinvertir con paciencia.

Limitaciones importantes

El yield on cost no debe usarse como única razón para mantener una acción. Puede hacer que una posición parezca mejor de lo que es si ignoras el coste de oportunidad. Si una acción tiene un yield on cost del 8%, pero el negocio se deteriora, el dividendo está en riesgo o existen alternativas mejores, la métrica por sí sola no justifica mantenerla.

También puede ocultar la rentabilidad real del capital actual. Si una acción se ha revalorizado mucho, tu yield on cost puede ser alto, pero la rentabilidad por dividendo actual puede ser baja. En ese caso conviene comparar la posición con otras opciones usando el valor de mercado actual, no solo el precio histórico de compra.

Ejemplo práctico

Imagina que compras 100 acciones a 25 euros cada una. Tu inversión inicial es de 2.500 euros. La empresa paga 0,75 euros por acción al año, así que recibes 75 euros anuales y tu yield on cost inicial es del 3%.

Cinco años después, el dividendo sube a 1,50 euros por acción. Ahora recibes 150 euros anuales sobre los mismos 2.500 euros invertidos. Tu yield on cost es del 6%.

Este crecimiento puede ser muy potente si se combina con reinversión de dividendos, aportaciones regulares y empresas capaces de aumentar beneficios a largo plazo.

Cómo interpretarlo

Un yield on cost creciente suele ser una señal positiva cuando viene acompañado de beneficios, flujo de caja y payout ratio sostenibles. Significa que la empresa está aumentando la remuneración al accionista sin que tengas que aumentar tu inversión inicial.

Pero siempre debe analizarse junto con otras métricas: crecimiento del beneficio por acción, flujo de caja libre, deuda, payout ratio, rentabilidad por dividendo actual y valoración. El objetivo no es presumir de un porcentaje alto sobre el coste histórico, sino entender si la posición sigue siendo una buena fuente de renta ajustada al riesgo.

En resumen, el yield on cost es una herramienta útil para medir el progreso de una estrategia de dividendos, pero no sustituye al análisis del negocio ni a la comparación con oportunidades actuales del mercado.