La fecha ex-dividendo es el día a partir del cual comprar una acción ya no da derecho al siguiente dividendo anunciado. Si compras la víspera, cobras; si compras ese mismo día o después, el pago se lo lleva el vendedor. Es la fecha que de verdad importa de todo el calendario del dividendo — y la fuente de más confusiones del inversor novato.
Para ti solo hay una regla operativa: si quieres ese pago concreto.
En la apertura de la fecha ex, el precio descuenta teóricamente el importe exacto del dividendo: la empresa vale eso menos porque ese efectivo ya está comprometido con los accionistas del día anterior. Una acción a 50 € con dividendo de 1 € abrirá en torno a 49 € — el ruido normal del mercado puede taparlo, pero el ajuste está ahí.
La consecuencia lógica de ese ajuste: no existe el truco de comprar la víspera, cobrar y vender al día siguiente. Lo que ganas en dividendo lo pierdes en precio — y encima tributas por el cobro y pagas comisiones por las dos operaciones. Las estrategias de captura de dividendos son, para el particular, una forma elaborada de regalar dinero a Hacienda y al bróker.
Como muy tarde, el día hábil anterior a la fecha ex-dividendo. Comprar en la propia fecha ex ya no da derecho al pago anunciado.
Sí: el derecho quedó fijado al cierre de la víspera. Puedes vender en la apertura de la fecha ex y el dividendo llegará a tu cuenta en la fecha de pago.
En la web de relación con inversores de cada empresa y en los calendarios de dividendos de los portales financieros y brokers, que las publican con semanas de antelación.